Consultoría para el Cálculo de Huella de Carbono

Marco Legal Nacional Cumplimiento Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética.
Adaptamos tu huella a los requisitos y registros climáticos específicos de cada Comunidad Autónoma.
Somos especialistas en sectores industriales, renovables, servicios y logística, adaptándonos a tu actividad.
Tramitamos tu inscripción integral ante el MITECO para que obtengas tus sellos oficiales sin complicaciones.

Huella de Carbono y Estrategias de Descarbonización

Lidera la transición energética: Calculamos tu impacto con rigor técnico y visión estratégica

En un mercado que exige transparencia climática, no cuantificar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) puede cerrar puertas a licitaciones públicas y nuevas vías de financiación. Un inventario de emisiones incompleto o basado en datos genéricos no solo impide cumplir con la Ley 7/2021 de Cambio Climático, sino que expone a la organización a riesgos reputacionales y a la pérdida de competitividad frente a sus pares.

Nuestro equipo multidisciplinar simplifica la complejidad de la recopilación de datos para ofrecerte resultados precisos y verificables. Elaboramos informes técnicos bajo estándares internacionales (ISO 14064 o GHG Protocol) y gestionamos de principio a fin la inscripción en el Registro del MITECO. No nos limitamos al cálculo: diseñamos planes de reducción realistas que optimizan tus consumos energéticos y transforman el compromiso ambiental en una ventaja económica tangible.

¿Por qué elegir a GAIAMBIENTE para gestionar tu estrategia climática?

En GAIAMBIENTE, no nos limitamos a realizar un cálculo matemático. Aportamos una visión técnica y estratégica que transforma una obligación normativa en una oportunidad de eficiencia. Nuestra experiencia en consultoría ambiental nos permite ofrecer un acompañamiento que va mucho más allá de la obtención de un dato.

Garantía de registro y verificación

Aseguramos que cada inventario cumpla estrictamente con los estándares ISO 14064 y el GHG Protocol. Nos encargamos de toda la gestión administrativa ante el MITECO y organismos autonómicos, garantizando que tu empresa obtenga los sellos oficiales sin errores ni demoras técnicas.

Visión estratégica de ahorro

El cálculo es solo el principio. Utilizamos los resultados para identificar ineficiencias energéticas y operativas, diseñando Planes de Reducción que no solo minimizan su impacto ambiental, sino que optimizan sus costes. Convertimos la sostenibilidad en un factor de rentabilidad real.

¿No estás seguro de qué alcance o registro es obligatorio para tu empresa?

Analizamos tu actividad y te asesoramos sobre la normativa vigente (Ley 7/2021 y decretos autonómicos) para garantizar su cumplimiento total.

Un proceso técnico ágil para resultados verificables

En GAIAMBIENTE, simplificamos la medición de emisiones. Transformamos la complejidad de la normativa climática en una hoja de ruta clara, acompañando a tu organización desde la fase inicial de inventario hasta la obtención de los distintivos oficiales de sostenibilidad.

Diagnóstico y alcance

Analizamos la actividad de tu organización para determinar los límites operativos y los alcances (1, 2 y 3) a estudio. Te asesoramos sobre la normativa técnica y legal aplicable para asegurar que el cálculo cumpla con sus objetivos corporativos.

Inventario de datos

Te guiamos en la recogida de datos de consumo (energía, combustibles, residuos, etc.). En GAIAMBIENTE, nos encargamos de validar la calidad de la información, asegurando una base de cálculo sólida y auditable bajo estándares internacionales.

Cálculo y análisis

Aplicamos las metodologías ISO 14064 o GHG Protocol utilizando factores de emisión actualizados. Elaboramos un informe técnico detallado que identifica tus principales fuentes de emisión y puntos críticos de mejora energética.

Plan y registro

Diseñamos un Plan de Reducción con medidas técnica y económicamente viables. Además, gestionamos la inscripción en el Registro del MITECO para la obtención de los sellos oficiales (Cálculo, Reduzco y Compenso).

¿Por qué elegir a GAIAMBIENTE?

Trato personalizado y sin límite de visitas.

Sistema adaptado al tipo de cliente.

Apoyo y asesoramiento durante todo el proceso.

Relación 100% confidencial.

Preguntas frecuentes

La huella de carbono es un indicador ambiental que mide la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI), generados directa o indirectamente como consecuencia de la actividad humana.
Sí, para las grandes empresas y el sector público estatal para las grandes empresas y el sector público estatal según  el Real Decreto 214/2025. Esto incluye sociedades que formulen cuentas consolidadas, entidades de interés público, empresas con más de 500 trabajadores y empresas obligadas a presentar Información No Financiera (EINF) en virtud de la Ley 11/2018, es decir, aquellas que cumplan, al menos, dos de los siguientes criterios durante dos ejercicios consecutivos:
  1. Que el total de las partidas del activo consolidado sea superior a 20 millones de euros.
  2. Que el importe neto de la cifra anual de negocios consolidada supere los 40 millones de euros.
  3. Que el número medio de empleados durante el ejercicio sea superior a 250.
La obligación de calcular la huella de carbono entró en vigor el 12 de junio de 2025.
Para calcular la huella de carbono, se multiplica el dato de actividad (cantidad de una acción que genera gases de efecto invernadero) por el factor de emisión específico, que es la cantidad de estos gases que produce cada unidad de esa actividad y que varía en función del tipo de combustible o gas empleado, tal y como se recoge en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero. La fórmula es: Huella de carbono = Dato de actividad x Factor de emisión.
La principal diferencia entre los alcances 1, 2 y 3 es el origen de la emisión de gases de efecto invernadero:
  • Alcance 1: emisiones directas. Son emisiones derivadas del consumo de combustibles en instalaciones fijas, como calderas, hornos, quemadores, turbinas, calentadores, incineradores, motores, grupos electrógenos, etc.
  • Alcance 2: emisiones indirectas debidas al consumo de electricidad. Son emisiones asociadas al consumo de electricidad procedente de proveedores externos.
  • Alcance 3: otras emisiones indirectas. Hace referencia a todas las emisiones indirectas que se producen en la cadena de valor de la empresa como resultado de su actividad. Es decir, todo lo que no sean emisiones que genere la organización en sus instalaciones ni emisiones asociadas al consumo directo de energía.
El estándar GHG Protocol exige que las empresas contabilicen y comuniquen todas las emisiones de alcances 1 y 2. Sin embargo, da flexibilidad para contabilizar las emisiones de alcance 3.
Los estándares más utilizados para calcular la huella de carbono son el GHG Protocol, la serie de normas ISO 14064 y la norma ISO 14067:
  • GHG Protocol. Es el estándar de cálculo más reconocido y utilizado a nivel mundial para la medición y reporte de emisiones de gases de efecto invernadero por parte de organizaciones. Permite realizar una evaluación específica y profunda de cada sector de la empresa, así como comparaciones y evaluaciones intersectoriales.
  • ISO 14064. Es uno de los estándares de medición más importante a nivel mundial. Sus normas son útiles para medir tanto el CO2 como cualquier otro gas de efecto invernadero. Una de sus ventajas es su adaptabilidad a cualquier tipo de huella de carbono. Además, se divide en tres partes que permiten un trabajo más específico:
    • ISO 14064-1. Se encarga de la creación y desarrollo de un inventario de GEI, garantizando el cumplimiento de los objetivos de la empresa.
    • ISO 14064-2. Cuantifica los resultados de las reducciones de GEI y proporciona un informe detallado de los datos, lo que permite verificar si se están cumpliendo las medidas de reducción de la huella de carbono.
    • ISO 14064-3. Se encarga de la verificación por parte de agentes externos de los datos proporcionados en las dos secciones anteriores. Es una parte crucial del proceso, ya que garantiza la fiabilidad, seguridad y precisión de los datos y pronósticos.
  • ISO 14067. Establece los requisitos y directrices para cuantificar e informar la huella de carbono de productos.
Otros estándares de medición de la huella de carbono que pueden emplearse son Bilan Carbone y PAS 2050.
Para validar o certificar un cálculo de huella de carbono, una entidad independiente y acreditada, como AENOR, SGS o las reconocidas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), en España, revisa y verifica la exactitud de los datos y métodos utilizados. El resultado puede inscribirse en el Registro de Huella de Carbono del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) para obtener un sello de reconocimiento oficial. Para las pymes, no es necesario certificar la huella de carbono organizacional a través de una entidad acreditada. Pueden hacer el registro directamente en el MITECO de forma gratuita.
Sí, en España, puede registrarse la huella de carbono en el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de CO2, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Fue creado en 2014 con el objetivo de fomentar el cálculo y reducción de la huella de carbono, así como de promover proyectos que mejoren la capacidad sumidero de España. Existen cuatro distintivos oficiales, que se otorgan en virtud de la acción relativa a la huella de carbono que hace la empresa:
  • Calculo
  • Calculo y reduzco.
  • Calculo y compenso.
  • Calculo, reduzco y compenso.
Para reducir la huella de carbono de una empresa, pueden implementarse acciones como:
  • Utilizar energías renovables.
  • Mejorar la eficiencia energética (iluminación LED, optimización de la climatización, aparatos eficientes, etc.).
  • Apagar los equipos eléctricos cuando no se estén utilizando.
  • Gestionar los residuos de forma adecuada, aplicando la regla de las 3 erres (reducir, reutilizar y reciclar).
  • Optimizar los viajes de negocio y los desplazamientos de los empleados (teletrabajo, transporte público, vehículos eléctricos, etc.).
  • Promover la cultura de la sostenibilidad mediante la formación de los empleados y el fomento de prácticas ecológicas en la oficina.
  • Buscar alternativas ecológicas o sostenibles para los consumibles.
Publicar la huella de carbono, aporta, entre otros, los siguientes beneficios:
  • Identificación y reducción real de las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Mejora de la reputación de la marca, reforzando su compromiso con la sostenibilidad.
  • Reducción de coste, al optimizarse el consumo de recursos y energía.
  • Cumplimiento de la legislación vigente en materia medioambiental y preparación para futuras regulaciones.
  • Diferenciación competitiva, especialmente en sectores o mercados donde la sostenibilidad es un factor clave.
  • Identificación de riesgos y oportunidades asociados al cambio climático y al desarrollo de productos y servicios más sostenibles.
  • Empleo del sello que corrobora la inscripción en el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de CO2, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
La huella de carbono organizacional o corporativa es la suma de las emisiones de GEI asociadas a toda la actividad de una organización durante un periodo de tiempo determinado (normalmente, un año), mientras que la huella de carbono de producto evalúa las emisiones asociadas a un producto o servicio específico a lo largo de todo su ciclo de vida. Por lo tanto, en la huella de carbono organizacional, el enfoque es global (desempeño de toda la entidad), y en la de producto, específico (centrada en un único bien o servicio).
Para saber si tus datos de consumo son suficientes para calcular la huella de carbono, es importante que estos contemplen todas las actividades que generan gases de efecto invernadero y que sean recopilados de forma exhaustiva y con un grado de detalle suficiente para el cálculo, definiendo el alcance de tu estudio y un periodo temporal delimitado.
Sí, es muy recomendable utilizar esta información. El resultado del cálculo de la huella de carbono es una herramienta valiosa y estratégica para usar en los planes de marketing y en la memoria de sostenibilidad, ya que permite mejorar la imagen corporativa, comunicar el compromiso ambiental a clientes e inversores, acceder a nuevas oportunidades de negocio y atraer inversión.
 
El coste de compensar la huella de carbono de una pyme suele oscilar entre los 30 y los 50 euros por tonelada de CO2eq (Dióxido de carbono equivalente). Este precio varía en función del tipo de proyecto, su ubicación y los beneficios sociales y ambientales que genere. Para obtener el importe exacto, primero hay que calcular la huella de carbono de la empresa, que es el dato de partida para saber cuántas toneladas de CO2eq es necesario compensar.
 

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