¿Qué es un Plan de Vigilancia Ambiental y por qué es necesario?
Un Plan o Programa de Vigilancia Ambiental (PVA) es un documento técnico y sistemático en el que se detallan las medidas de control y seguimiento para monitorear los posibles impactos ambientales, garantizando tanto el cumplimiento de la normativa vigente como que las acciones preventivas y correctivas establecidas en el Estudio de Impacto Ambiental se ejecutan eficazmente. Permite detectar y corregir desviaciones ambientales, adaptar las medidas si no funcionan y verificar la evolución real del medioambiente para protegerlo y reducir los riesgos asociados a un proyecto o actividad.
¿Se puede presentar un PVA sin haber hecho un EIA previamente?
No, el Plan de Vigilancia Ambiental debe constar en el Estudio de Impacto Ambiental. Una vez que el EIA es aprobado por las autoridades competentes, en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), con la que concluye, se establece la obligatoriedad de realizar un seguimiento periódico de los condicionantes establecidos que como mínimo será el establecido en el EIA o que podrá contener requisitos adicionales establecidos por la Administración.
¿Qué incluye un buen Plan de Vigilancia Ambiental?
Un PVA eficaz se estructura en los siguientes elementos clave:
- Objetivos del seguimiento ambiental
- Indicadores y parámetros de control
- Frecuencia y metodología de muestreo
- Responsables y medios necesarios
- Procedimientos de registro y análisis de datos
- Evaluación del cumplimiento de condicionantes ambientales
- Medidas correctoras ante incidencias o efectos imprevistos
- Informes de seguimiento y comunicación con la autoridad ambiental
¿Qué indicadores se suelen controlar/medir en los PVA?
Los indicadores más comunes, por componente ambiental, son:
- Calidad del aire (emisión de gases contaminantes, concentración de contaminantes, etc.).
- Calidad del agua (niveles de contaminación, cantidad y calidad del agua disponible y utilizada, etc.).
- Calidad del suelo (erosión, compactación, contaminación, permeabilidad, estabilidad, etc.).
- Clima (temperatura, precipitaciones, velocidad y dirección del viento, etc.).
- Biodiversidad (efectos concretos sobre la flora, fauna y hábitats).
- Residuos (generación y gestión de residuos).
- Consumo de energía y de recursos naturales.
- Huellas ambientales (huella de carbono y huella hídrica).
¿Cuánto cuesta elaborar un PVA?
El coste de un Plan de Vigilancia Ambiental depende del proyecto en cuestión. Así, a la hora de facilitar un presupuesto, han de tenerse en cuenta variables como la complejidad y el tamaño del proyecto, su ubicación geográfica o los profesionales necesarios para elaborarlo.
¿Qué periodicidad tiene el seguimiento ambiental?
La periodicidad del seguimiento en un Plan de Vigilancia Ambiental depende de la fase en la que este se encuentre y de la naturaleza de los impactos. Ha de quedar especificado en la redacción del propio PVA, atender a lo establecido en la Declaración de Impacto Ambiental y garantizar una evaluación continua que verifique que los objetivos predefinidos se cumplen y que las medidas ambientales propuestas demuestran ser eficaces para mitigar los impactos adversos.
¿Qué ocurre si no se cumple el PVA durante la ejecución de un proyecto?
No cumplir el Plan de Vigilancia Ambiental durante la ejecución de un proyecto, puede acarrear, entre otras, las siguientes consecuencias:
- Desviaciones en los cronogramas.
- Sobrecostes.
- Mal uso de los recursos.
- No conseguir los objetivos marcados.
- Daños al medioambiente.
- Sanciones administrativas.
- Pérdida de reputación.
¿Se puede modificar un PVA una vez aprobado?
Si se producen impactos no previstos, se dan situaciones excepcionales con efectos medioambientales significativos u ocurre una situación de emergencia, han de elaborarse informes específicos. Pero también puede hacerse necesario modificar el PVA, ampliando sus objetivos iniciales. El PVA ha de ser, por tanto, un documento dinámico y flexible.
¿Puedo hacer yo mismo el seguimiento del plan o debe hacerlo una consultora externa?
Podría realizarse por personal interno del promotor siempre y cuando el personal interno tenga la capacitación técnica requerida y los medios técnicos apropiados, no obstante, suele delegarse en una consultora externa especializada, como GAIAMBIENTE, ya que es necesario contar con personal especializado y disponer equipos técnicos específicos que garanticen, estableciendo la metodología adecuada, una recopilación exhaustiva de los datos y un análisis objetivo de los impactos ambientales.
¿El PVA se aplica también en la fase de desmantelamiento de proyectos?
El Plan de Vigilancia Ambiental se aplica en todas las fases del proyecto, incluida la de desmantelamiento. En ella, el objetivo es supervisar y controlar el cumplimiento de la normativa medioambiental, así como gestionar cualquier impacto que pueda surgir. Además, para la fase de desmantelamiento, el PVA contempla las medidas necesarias para la restaurar y recuperar el área afectada por el proyecto una vez haya finalizado.
¿Qué tipo de sanciones se aplican por incumplimiento del PVA?
Las sanciones por el incumplimiento del Plan de Vigilancia Ambiental dependen del tipo de falta y de la normativa específica que lo rige; pero, generalmente, se trata de multas económicas, cuyo importe varía en función de la gravedad de la infracción (leve, grave o muy grave). En algunos supuestos, el incumplimiento puede sancionarse con la suspensión temporal de la actividad.