GAIA, de la mano del Consorcio de Gestión de Servicios Medioambientales de la Diputación de Badajoz, Promedio, continúa desarrollando un Programa de Sensibilización Ambiental de Reciclaje para Mayores

GAIA, de la mano del Consorcio de Gestión de Servicios Medioambientales de la Diputación de Badajoz, Promedio, continúa desarrollando un Programa de Sensibilización Ambiental de Reciclaje para Mayores

Del 16 al 18 de octubre fueron realizadas actividades de sensibilización en el Centro de Día de Lobón, el Hogar del Pensionista de Guadajira y el Centro de Día de Valdelacalzada.

El programa de sensibilización ambiental: “En edad de aprender, en edad de enseñar ¡LOS MAYORES RECICLAN!” desarrollado por la consultora ambiental GAIA está cofinanciado por los fondos FEDER a través de la Estrategia de Desarrollo Urbano y Sostenible (EDUSI) de Montijo-Puebla de la Calzada en el que se tratan temas como la reducción, reutilización y el reciclaje de los residuos. En dicho programa participarán en total más de 300 personas mayores pertenecientes a residencias, centros de día y hogares de pensionistas y asociaciones de las Vegas Bajas.

La mañana del 16 de octubre, se realizó una actividad en el Centro de día de Lobón, gestionado por Inés, quien amablemente facilitó todo lo necesario para desarrollar la actividad.

De esta jornada cabe destacar la increíble disposición e interés que mostraron los mayores en la actividad, así como una gran atención recibida, dejando claro los protagonistas de la sesión de que todos al llegar a casa van a reciclar mejor de lo que lo hacían antes.

De la mano de Filomena, Maruja, Teresa, Agustina, Toribio y todos los mayores del Centro de día de Lobón, surgieron interesantes conclusiones sobre el reciclaje, como la importancia, no sólo de gestionar correctamente la basura orgánica, sino de gestionar también de forma correcta el resto de los residuos asimilables a domésticos producidos en los hogares. Algunos “mayores” comentaron que les generaba confusión el reciclaje de briks ya que parecen cartón, sin embargo, se depositan en el contenedor de envases, así como los residuos de cristal que se pueden confundir con los residuos de la fracción vidrio. También destacaron los múltiples conocimientos expuestos en la asamblea: “compartir sabiduría” donde, por ejemplo, Maruja comentaba que si tuviera algunos contenedores (de ciertas fracciones, los cuales, su presencia suele ser menor) más cerca, sería más fácil gestionar todas las fracciones de residuos, ya que por ejemplo tiene el de envases y resto cerca, pero el de vidrio sin embargo le queda muy lejos, por no hablar de los residuos de punto limpio.

La tarde del jueves 17 de octubre se realizó otra actividad sobre reciclaje en el Hogar del Pensionista de Guadajira.

De esta jornada destacó el alto conocimiento que mostraban sobre los residuos y lo ameno de la jornada gracias a la alta participación de los protagonistas de la jornada, lo cual facilitaba el trabajo de los educadores ambientales.

De la mano de Isabel, María, Águeda, Rafael y compañía se extrajeron interesantes conclusiones acerca de cómo mejorar la gestión de residuos, entre las que destacamos algunas como, que tendría que haber más contenedores, que deberían de dejar de fabricarse cosas con material no reciclable, que antes los hábitos y el modo de vida hacía que hubiera menos residuos. Finalmente se llegó a la conclusión de que es de vital importancia reducir la cantidad de residuos que generamos, así como conservar nuestro entorno a través de modos de vita sostenibles y saludables.

Finalmente, la mañana del 18 de octubre, se realizó la última actividad semanal en el Centro de Día de Valdelacalzada.

De esta jornada cabe destacar el increíble recibimiento y la amabilidad que brindaron los mayores a los educadores ambientales, además de las ganas de aprender y enseñar que tenían los mayores presentes.

De la mano de Antonio, Kika, Pepa, Luisa, Pura y sus compañeros se debatieron diferentes conclusiones sobre la gestión de residuos, resaltando cuestiones como que antes el modo de vida era, quizá, más sostenible, o al menos había ciertos hábitos que ayudaban, como Pepa, que antes de tirar ningún bote de vidrio ella los guardaba para las conservas, al igual que con el jabón, que no lo compraba, sino lo hacía con el aceite usado que guardaba. Antonio, por ejemplo, nos resalta que cuando va a tirar botes de cristal al contenedor de vidrio, siempre tira los botes de cristal por un lado y las tapas al de envases por otro.

Como conclusión de todas y cada una de las actividades realizadas cabe destacar la alta concienciación de los mayores, sus amplios conocimientos y experiencia que transmiten, así como la gran calidad humana demostrada por cada uno de ellos.

¡Únete al movimiento separatista de residuos!