El pleno del Parlamento Europeo ha respaldado este jueves el acuerdo alcanzado el pasado 5 de noviembre por los ministros de Medio Ambiente para que la Unión Europea recorte sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 90% para 2040, tomando como referencia los niveles de 1990. Además, ha avalado algunas medidas de flexibilidad como la de que los Estados miembros puedan cubrir un 5% del objetivo de reducción de dióxido de carbono (CO₂) comprando créditos de emisión en terceros países fuera de la UE, aunque introduciendo el requisito de que esas adquisiciones se hagan a países alineados con el Acuerdo de París de 2015. Esto permite aliviar la presión sobre algunos sectores sin renunciar al compromiso climático global.
La votación —con 379 votos a favor, 248 en contra y 10 abstenciones— abre la puerta a iniciar la negociación final para aprobar este objetivo de forma vinculante antes de 2026. A partir de ese momento, comenzará a desarrollarse la normativa concreta que regulará sectores como el transporte, la agricultura y la industria durante la próxima década.
«Quizá aún no estamos totalmente preparados»
El director del Departamento de Estudios Ambientales y Sostenibilidad de GAIAMBIENTE, Víctor Cano, valora «muy positivamente» esta decisión, sin embargo, advierte que su implementación «no será fácil ni barata». En este sentido, indica que, aunque «es imprescindible» reducir las emisiones de CO2, «quizá aún no estamos totalmente preparados para ello».
«Es cierto que el carbón ya casi es historia, que las renovables siguen creciendo y que la electrificación avanza; pero, por ejemplo, el hidrógeno verde, que es el futuro, sobre todo en sectores difíciles de electrificar, hoy por hoy, sigue siendo un lujo y, en muchos lugares, no se dispone de la infraestructura necesaria para poder utilizarlo», puntualiza, al tiempo que incide en que «todavía muchos depósitos se llenan con diésel y la industria sigue utilizando equipos obsoletos».
Dicho esto, Cano emplaza a los Estados miembros a «adoptar medidas efectivas y eficientes», así como a dotarlas de «la inversión y la coherencia necesarias para que este acuerdo no se quede en un titular, sino que llegue al aire que todos respiramos». «Solo así podremos caminar hacia una transición ecológica real, justa y equitativa para todos», concluye.
Reducir las emisiones es una responsabilidad compartida
Desde GAIAMBIENTE, recordamos que, en cualquier caso, la descarbonización es responsabilidad de todos: empresas, instituciones y ciudadanía debemos asumir un papel preponderante para contribuir a mitigar el calentamiento global. Y en el caso de las organizaciones, el primer paso es empezar a medir sus emisiones.
GAIAMBIENTE: especialistas en cálculo y reducción de la huella de carbono
En GAIAMBIENTE, somos expertos en el cálculo de la huella de carbono, el indicador ambiental que mide la cantidad de gases de efecto invernadero, principalmente CO2, generados directa o indirectamente por una actividad, producto u organización. Nos encargamos de todas las fases del proceso:
- Recopilación y validación de datos de consumo.
- Elaboración de informes y planes de reducción de emisiones de GEI.
- Asesoramiento y defensa de la certificación durante la auditoría ante la entidad certificadora.
- Gestión con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para la concesión del sello oficial.
Contáctanos
Calcular tu huella de carbono no solo ayuda a combatir el cambio climático, es una oportunidad para liderar en sostenibilidad, mejorar tu reputación corporativa y anticiparte a futuras exigencias normativas. Si quieres que tu organización forme parte del cambio, contáctanos y te guiaremos en todo el proceso.